Restaurante Cal Quimet Sabadell

Si eres un apasionado de las carnes, Cal Quimet de Sabadell te apasionará.

No os perdáis este nuevo post porque no tiene desperdicio. Si quieres asegurarte una buena cena y quedar bien con tus seres queridos este es un buen lugar. Os presento Cal Quimet, un restaurante desconocido para muchos y templo sagrado para otros.

Sin duda para mí un gran descubrimiento. Os explico el menú pica pica que nos pusieron al grupo que fuimos y os hacéis una idea del restaurante.

Como podéis apreciar, el restaurante no es de lo más espectacular en cuanto a estética, pero sinceramente, cuando acabas de cenar es lo que menos te preocupa. Mas que nada por el grado de satisfacción con el que sales de ese local.

Para comenzar, Esteban el gerente un tio super agradable y divertido, nos trajo unos cucuruchos crujientes con queso cremoso, la verdad… ¡espectacular!Jusgad vosotros mismos.

Posteriormente nos recomendo un queso muy curado en aceite de oliva, vaya, de los que te pican el paladar y te dejan un gusto increible durante muchos minutos.

Uno de mis platos favoritos es la berenjena rebozada, y esta que elaboran en Cal Quimet, cortada tipo chip con un toque de miel está tremenda.

Para los amantes del los octopus y te consideras eres un apasionado del pulpo, no dudes en probarlo. Las raciones són generosas.

“Octopus a la brasa” como si fuera a la gallega…. ¡Realmente increible!

Todavía recuerdo el olor del ahumado de la brasa que quedó en el ambiente.

Salibando verdad, pues agarrate que vienen curvas… Huevos estrellados con jamón iberico, patatas y rabiolis rellenos de trufa.

Resumiendo: podía comerme tres platos de este invento. Menuda mezcla han montado, tremendo plato donde no podrás dejar de comer y sucar el cuscurro de pan. Fascinante. Mágico. Superfluo.

Que decir de la “picaña” a la piedra  y su guarnición de judías, pimientos del padrón, patatas al horno y panceta. Juzga tu mismo.

Aunque no lo parezca es piña, esta estaba preparada en una base de hielo picado junto a hojas de menta, aportando frescura y aroma. Los dados de piña parecían “chuches”, estaba riquísima, dulce y marinada, un acierto para que bajasen los primeros platos.

Por último, un postre “bomba”, dos de mis favoritos unidos, torrijas junto a una bola de helado de vainilla con nueces de macadamia.Tremendo.

Una vez cenados, tomamos los cafés y unos Gyntonics… La cuenta salió cerca de 40 euros por cabeza.


Cinco puntos que debes tener en cuenta:

• Zona de difícil aparcamiento.

• Productos de gran calidad y gran elaboración.

•Magnífico servicio, es importante preguntar a Esteban que recomienda.

•Si te gustan los Gyn, no dudes en pedirte uno.

•Es muy importante que llames para reservar ya que normalmente lo tienen todo reservado.

Media Maratón Sant Llorenç de Savall

Crónica de una media maratón de montaña, 23´2 kilometros  +850 desnivel

En este post os voy a explicar mi increïble experiencia vivida este fin de semana.

https://www.youtube.com/watch?v=7JCgbi6n7xU&t=42s


29 de Octubre del 2018, Ya estoy aquí en la deseada media maratón de Sant Llorenç de Savall y viene acompañadita de un frente polar. Este planeta cada vez esta mas loco, se nos presenta un cambio de clima radical, pasamos del verotoño mas caluroso al invierno mas extremo.Como dice John Nieve: –¡ The winter is coming! Bueno continuo que me lio…


7:35h Acabamos de aparcar en el polígono, justo al lado del pabellón deportivo.

Se nos echa el tiempo encima, prácticamente no tenemos tiempo de calentar y nos dirigimos al guardarropía a toda prisa.


 7:55h con el cuerpo helado y sin saber bien con que ropa afrontar la cursa, nos posicionamos en la linea de salida justo debajo de unas carpas, protegiéndonos del agua.


¡Dios que frio! La lluvia y el frio se adentran en mi cuerpo como si fueran puñales, tuve que utilizar la táctica del móvil en directo en Instagram, vaya, para calentar el ambiente, crear un poco de buen rollo antes de salir y extraer toda la adrenalina.


8:00h  Comienzo la media maratón junto a mis inseparables compañeros de equipo, los FREEFIGHTERS, disfrutando y riendo, haciendo broma sobre la climatologia, a todo eso superamos los primeros 3-4 km de carrera en un visto y no visto.


Comienzan las primeras subidas y con ellas aparecen los primeros e increibles charcos de agua. Todos los corredores intentan esquivarlos pasando por el lateral, pero se trata de una misión imposible, el terreno está totalmente encharcado y embarrado. Finalmente, todos acabamos desistiendo y nos mojámos los neumáticos tal y como se puede apreciar en la siguiente imágen.

 

Pasados los primeros 5 -7 km de carrera, el grupo se divide, es inevitable, nuestros triatletas pasan a formar parte de la cabeza de carrera y yo decido mantenerme en el grupo intermedio, dosificando fuerzas, buscando mi mejor temperatura corporal y voy graduando el ritmo de carrera.

Decido no forzar la máquina ya que es una carrera desconocida para mí y la climatología se presenta muy extrema para dejarse llevar por el ambiente.


Pasados un par de avituallamientos, que por cierto, no les faltaban de nada,  y prácticamente en el ecuador de la carrera, nos reencontramos todos los miembros del equipo, para mí es una alegría sin duda, podemos compartir nuevamente carrera e iniciar la marcha nuevamente todos unidos.

Desgraciadamente, a los pocos metros, uno de los componentes del equipo se tuerce el tobillo fuertemente al intentar bajar por un sendero enrocado, apenas puede apoyar el pie en el suelo y decidimos mantenernos junto a el hasta localizar el próximo avituallamiento.


Una vez allí la organización se hizo cargo de su bienestar y salud, en ese momento nos quedamos mas tranquilos sabiendo que ya  en buenas manos.

 


Km 14-15,  necesito información y pregunto a uno de los corredores del equipo más experimentados en esta cursa, según él,  ya hemos afrontado la parte más complicada. Las colinas con una inclinación considerable ya forman parte del pasado, se tenía que trepar durante unos 4-5 minutos y el terreno era algo peligroso a causa de  las rocas que estaban resbaladizas.


Una vez arriba, en el pico, tocaba «crestear» y disfrutar de las maravillosas vistas que podiamos ver a nuestro alrededor.

(Todavía recuerdo la belleza de una cascada que se formó  por el gran caudal de la lluvia)

Después de subir, tocaba bajar  y decido dejarme llevar, en un momento de auténtica euforia, donde  me  retro-alimento de la naturaleza y toda su belleza. Es muy emotivo y reconfortante, me llena de energia.


Sigo corriendo y corriendo sobre un terreno totalmente embarrado, mis pies se hunden como si fuera nieve en polvo. Saco el niño que llevo dentro, disfruto del momento y de la compañía, las caras de mis compañeros también radian de felicidad, sin duda nos sentimos más vivos que nunca.

Km 17, el escenario cambia radicalmente y pasamos del barro a fascinantes caminos boscosos, donde la arboleda y los arbustos se fusionan formando un túnel natural, protegiéndonos de la lluvia y del frío. Qué increíble escenario, es poesía en imágenes para conservar en el recuerdo.

 



Empiezo a notar los primeros síntomas de cansancio y quizás de deshidratación, asoman los primeros calambres por mis piernas, concretamente en la zona isquio-tibial.

Los últimos km decido correrlos a un ritmo bastante más alto,  pensando ya, en la taza de caldo caliente que me espera en el pabellón.


Km 21, Otra de esas imágenes que se quedan en la retina, voy  bordeando el río que está en su pleno apogeo por el gran caudal de agua que lleva, me detengo un momento justo al lado,no hay prisa,  pongo las manos en alto y sus palmas hacia arriba, dejo que la lluvia me empape, grito de emoción y de felicidad, me dejó impregnar por su belleza y lo utilizo de energía para afrontar los últimos kilómetros de la cursa. Voy restando km y sumando vivencias, emociones y sentimientos. Quedan 2 km aproximadamente y todavía mucho que contar. 

 


Km 22 Los reflejos ya no son los mismos y las piernas no responden igual que al principio, me coge una rampa en el dedo gordo del pie derecho.

 ¡ si, si tal y como lo leesen el dedo gordo del pie y por culpa de eso,  tropiezo con una roca, cayéndome al suelo y dándome el talegazo padre, lástima de no tenerlo grabado para uno de mis vídeos.

Para mas inri, al levantarme del suelo con la ayuda de Edu, uno de los compañeros, se me sube el cuadriceps endureciéndose de tal manera que parecía una roca, vaya, todo un panorama que si lo hubierais visto os habríais pegado unas risas a mi costa.

Estiro la musculatura y me recupero, prosigo mi marcha con entusiasmo.

Nos adentramos en el pueblo, a la zona urbana, se huele en el ambiente que queda muy poquito para llegar a meta, pero todavía me quedaba alguna sorpresa por vivir. La fuerza de las redes sociales volvía a tener presencia. Seguidores y compañeros de batalla se presentaban en mi camino, mostrándome su cara mas amable y cariñosa. Siempre un placer coincidir nuevamente con alguno de vosotr@s y compartir momentos tan vivos y únicos.

                En la imagen SANTI, uno de los veteranos del equipo de traïl.

Prosigo junto a mi colega y compañero Edu, con mi actitud positiva, animosa y enérgica para afrontar el tramo final, decido acelerar el ritmo dando el máximo y para mi sorpresa coincidimos con  los miembros triatletas del equipo, recibo una satisfacción personal increíble, podremos acabar la Cursa cogidos de la mano en el final de meta, como si de la firejump de la mismísima spartanrace se tratase, que mejor manera que finalizar la media maratón compartiendo junto a ellos alegrías, emociones y sentimientos.

                                          Oscar llegando a meta